dimarts, 31 de gener de 2012

Escriure amb calamus




Si vols escriure amb calamus com ho fan al vídeo, només cal que tinguis un calamus -que pots fer tu mateix- i compris tinta. Practica amb l'alfabet grec o el tipus de lletra capital rustica.Animeu-vos a provar-ho!





Las cuatro columnas del Palau de la Generalitat, 1.900 años de historia


La roca de granito que pica el cantero de Troya es una verdadera mole. Es lógico. De ella tiene que salir una columna de unos seis metros de altura y de unas veinte toneladas de peso. Su destino, al otro lado del Mediterráneo, es la Tarraco romana, donde dicha columna de granito, junto a otras, terminará por levantarse en el foro provincial coincidiendo, probablemente, con la estancia del emperador Adriano en la ciudad. Pero por todopoderoso que se creyera el emperador, ni él ni nadie podrían haber aventurado, en aquel siglo II d.C. que cuatro de esas mismas columnas llegadas de Troya seguirían presidiendo –unos 1.900 años más tarde– la fachada principal del palacio de una institución llamada Generalitat de Catalunya, en Barcelona.

Ésta es la historia de esas cuatro columnas que, esculpidas hace casi dos mil años, siguen cumpliendo su cometido en la plaza de Sant Jaume. Las investigaciones llevadas a cabo durante años por el Institut Català d'Arqueologia Clàssica (ICAC) han permitido reconstruir este largo viaje en el espacio y en el tiempo. "Este es un buen ejemplo de cómo, antiguamente, la reutilización de materiales arquitectónicos era la cosa más habitual del mundo y a nadie se le ocurría mandarse construir una columna si por allí cerca ya las había antiguas y en buen estado", razona Jordi López, investigador del ICAC.

Las columnas de granito de la región de Troya (la Tróade), en la actual Turquía, fueron, durante siglos, algunas de las manufacturas arquitectónicas más conocidas del Mediterráneo. "Se consideraba este granito un material perdurable y de mucha calidad, y no hay que perder de vista que los patricios romanos que aspiraban a un cierto estatus social siempre intentaban utilizar materiales que les sirvieran para poner de relieve su poder", reflexiona Isabel Rodà, directora del ICAC. Como sucede hoy en día, no todos los materiales tenían la misma consideración. No era lo mismo un cotizadísimo porfirio rojo egipcio que cualquier otro mármol. Según qué materiales –y el granito de la Tróade es uno de ellos– eran, pues, una verdadera exhibición de poderío social y económico.

De ahí que los 45 fustes de granito de la Tróade documentados hasta la fecha en Tarragona –todos ellos, además, de dimensiones similares– lleven a suponer a los investigadores que fueron importados para un mismo conjunto arquitectónico de una gran magnitud y relevancia institucional. No todos tenían la capacidad económica de costear el transporte, vía marítima, de una cantidad tan elevada de columnas de grandes dimensiones, que ya llegaban completamente terminadas (prefabricadas, que diríamos hoy).

La principal hipótesis de los investigadores del ICAC, a falta de pruebas concluyentes, es que todo este conjunto de columnas viajeras debió de llegar a Tarraco con motivo de la estancia del emperador Adriano en la ciudad, que tuvo lugar durante el invierno del 122-123 d.C.

El destino de los fustes habría sido el foro provincial y, más concretamente, el templo dedicado al emperador Augusto, restaurado en aquella época. Coronaban las columnas capiteles de mármol del Proconeso, en la actual Turquía.

Sea como fuere, Roma se vino abajo y con el paso del tiempo las columnas imperiales eran un material demasiado valioso como para ser desaprovechado. "Sabemos gracias a algunas noticias antiguas que algunas de ellas fueron utilizadas en la construcción de una iglesia, hoy desaparecida, en la zona de Sant Pere Sescelades, unos kilómetros al norte de Tarragona", cuenta Isabel Rodà.

Fue en el siglo XVI cuando las columnas troyanas de esta primigenia iglesia empezaron a ser reutilizadas y así fue como, en el año 1598, cuatro de ellas fueron trasladadas hasta Barcelona para presidir la fachada del palacio de la Generalitat.

"Es evidente que detrás del traslado a Barcelona se encuentra Pere Blai, que es el arquitecto a quien se encarga el diseño y las obras de la fachada del palacio que da a la plaza de Sant Jaume", asegura Jordi López. Hasta aquella fecha, pese a haber nacido en Barcelona, Pere Blai, considerado el mayor exponente de la arquitectura renacentista en Catalunya, había desarrollado la mayor parte de su carrera en las comarcas de Tarragona. Blai conocía bien la ciudad de Tarragona y la antigua iglesia de Sant Pere Sescelades, de donde, en 1582, ya había sacado dos de sus columnas romanas para colocarlas –y ahí siguen– en la puerta de acceso a la capilla del Santíssim de la catedral de Tarragona.

Así pues, unos años más tarde, lo único que hizo el insigne arquitecto renacentista fue repetir la operación, pero con cuatro de los fustes llegados desde Troya, en lugar de dos, y en esta ocasión, con Barcelona como destino. El traslado de los cuatro fustes gigantescos se hizo por mar tras recibir la correspondiente autorización del Consejo Municipal de Tarragona.

Según el relato del historiador local José Sánchez Real (en su libro Obra menor III): "El día 9 de diciembre de 1598 recibieron los cónsules de Tarragona una carta de los diputados en la que se les decía que necesitando cuatro columnas para la portalada y teniendo noticia de la existencia de algunas en Tarragona, pedían que se las cedieran". Según este mismo historiador, las autoridades municipales de Tarragona accedieron a la petición que les llegaba desde Barcelona, siempre y cuando no se tocara ninguna de las columnas que tuvieran alguna utilidad en las construcciones de la antigua iglesia de Sant Pere Sescelades que todavía se mantenían en pie.

"Pere Blai necesitaba columnas bien conservadas y nobles, que le fueran bien para una obra solemne como la que se le había encomendado, y las encontró en Tarragona, algo que además resultaba mucho más barato que construirlas de nuevo", reflexiona la directora del ICAC. Y ahí siguen, en una plaza de Sant Jaume que poco se parece, eso sí, a la de la época, que era mucho más pequeña.


En la Tarragona de hoy en día, columnas troyanas hermanas de las cuatro del palacio de la Generalitat pueden observarse en el Passeig Arqueològic y hasta en algún parterre, como elemento decorativo. Es el caso de los cuatro fragmentos de granito que decoran una gran rotonda frente al hotel Imperial Tarraco y con vistas al Mediterráneo y al anfiteatro. Testimonios todos ellos, ya sea de relleno en una rotonda o en palacios ilustres, de una historia que arrancó hace casi dos mil años en una cantera de la Tróade, cuando los romanos dominaban todo un imperio.

dijous, 26 de gener de 2012

Salen a luz sillares originales de las gradas del circo y una epigrafía

Se reconstruirá visualmente la hilada superior y se ‘entenderá mejor’ todo el conjunto.
Los trabajos que se están realizando en la calle del Enrajolat, situada en la Part Alta de Tarragona no dejan de sorprender gratamente ni a los arqueólogos ni tampoco al mismo arquitecto del proyecto -Carles Brull- con distintos descubrimientos que no sólo son importantes por sí mismos, sino también porque aportan nuevos conocimientos y confirman otros, como por ejemplo la manera que tenían los espectadores de sentarse en las gradas del circo romano. Y es que el proyecto que se está realizando en una parte de las graderías del circo ha sacado a la luz distintos sillares originales de época romana. «Ha sido una gran sorpresa encontrar estos sillares en la parte superior de la suma cavea, zona ocupada por la población más humilde», explica Carles Brull, arquitecto del proyecto. «Los sillares originales nos ayudan a saber cómo eran las gradas, y a partir de aquí podremos interpolar, que siempre es mejor que extrapolar», añade este arquitecto con grandes conocimientos de arqueología.
Estos hallazgos mejorarán el proyecto y el resultado final será aún más didáctico. «La reconstrucción se realizará encima de una parte de los sillares y explicará la parte superior de la suma cavea, aunque sin reconstruir todo su volumen. Los materiales que se utilizarán serán ladrillos -que no se verán- recubiertos de piedra de El Mèdol. Todo ello con una textura que permita leer que es una reconstrucción visual de la hilada superior de la grada del circo romano. En total serán unos 22 metros lineales », explica Carles Brull.
El arqueólogo encargado del proyecto, Jordi Vilà, de ABSIS, explica cómo los sillares se encuentran desplazados unos centímetros. «Esto nos indica que ya en época medieval los apartaron y algunos de ellos los aprovecharon para otras construcciones», explica Jordi Vilà. Por otro lado, «el muro de época moderna se mantendrá. Forma parte de nuestra historia», explica Imma Teixell, arqueóloga municipal.
FUENTE: http://www.diaridetarragona.com/tarragona/064273/salen/luz/sillares/originales/gradas/circo/epigrafia

dilluns, 9 de gener de 2012

Tarraco


dimecres, 4 de gener de 2012

Roben un mosaic romà de grans dimensions


Es tracta d’una peça d’extraordinari valor que es conservava en un jaciment de Baños de Valdearados, a Burgos
Juan Carlos Moreno Dilluns, 2 de gener de 2012

Mosaic de la vil·la romana de Santa Cruz.
La desprotecció i la destrucció del patrimoni monumental, artístic i històric és una trista realitat que sembla aguditzar-se encara més en temps de crisi. Ara bé, una cosa és emportar-se una petita peça o talla d’una església rural i una altra molt diferent és fer-ho amb un mosaic de grans dimensions adherit al terra per blocs de formigó… Doncs bé, encara que sembli increïble, això és el que ha passat a la vil·la romana de Santa Cruz, situada a la localitat de Baños de Valdearados (Burgos). El robatori es va descobrir durant una visita guiada el dimecres 28 de desembre, i segons aventuren els investigadors, la sostracció es podria haver fet la nit anterior.

El mosaic desaparegut data del segle V; representa, per una banda, el déu Bacus sobre un carro tirat per panteres al seu retorn de l’Índia, i, per una altra, el seu seguici. Es tracta d’una peça d’extraordinari valor, ja que de composicions d’aquest tipus només se n’han trobat a Còrdova i a Israel. El cas, però, és sorprenent perquè els fragments desapareguts són de gran mida, amb una part central d’uns 2,30 per 2,50 metres, i altres dues parts d’1,30 metres per 70 centímetres. A més, l’acció dels pics per arrencar l’obra ha provocat grans destrosses a la resta del mosaic, amb pèrdua de gran quantitat de tessel·les.

Aquesta, però, no ha estat la primera visita d’espoliadors al jaciment. El novembre passat ja hi va haver un primer assalt, sense més conseqüències que unes petites destrosses a l’obra que ara ha desaparegut. Les autoritats van respondre canviant el pany. Poca cosa, com ara s’ha demostrat, tot i que també és veritat que posar vigilància a tots els jaciments és impossible.

dimarts, 3 de gener de 2012

Cau un fragment del Colosseu


El patrimoni monumental i històric italià viu un procés de degradació alarmant
Juan Carlos Moreno Dijous, 29 de desembre de 2011
El Coliseu de Roma
Maugli
La simple acció d’un colom ha provocat que un fragment del mur extern del Colosseu caigués al terra. El desperfecte, tot i no ser gaire important per si mateix, representa un nou episodi de la paorosa situació en què es troba el patrimoni monumental i històric italià, del qual aquesta construcció imperial és tot un símbol. Així ho confirmen els tres milions i mig de persones que el van visitar el 2009 i que van deixar a les taquilles d’entrada més de 30 milions d’euros. Diners, però, que sembla que no es reinverteixen en la conservació d’un monument que, segons les autoritats culturals de la Ciutat Eterna, pateix més de 3.000 altres lesions de diversa consideració.

El més polèmic de tot plegat és que el rescat d’aquest monument arribarà a través de la firma de sabates Tod’s, que a partir del proper mes de març es farà càrrec de la restauració del Colosseu a canvi dels drets d’imatge del monument al mercat. Caldrà, però, debatre si aquesta és la solució més adient per salvar tresors de la Itàlia romana.

Un barri industrial de la Sicília clàssica


Descobreixen noves restes a Selinunt, una de les colònies gregues més pròsperes de l’illa italiana
Juan Carlos Moreno Dimarts, 3 de gener de 2012
Temple de la ciutat de Selinunte

Un equip d’arqueòlegs de la Universitat de Bonn (Alemanya) i l’Institut Arqueològic Alemany que estudiava la vida quotidiana a la colònia grega de Selinunt, a l’illa de Sicília, ha posat al descobert un gran barri de tallers de l’època clàssica. Les dimensions de la zona, de fet, permeten parlar d’una mena de “polígon industrial” de l’antiguitat, on sobretot es concentraven les factories dedicades a la producció de ceràmica.

El barri s’aixecava al llarg de 600 metres de la muralla de la ciutat i és un dels més grans que es coneixen d’aquest tipus. Però el seu interès rau sobretot en la planificació urbanística que implica, tant des d’un punt de vista pràctic com social i polític, ja que els colons de Selinunt van concentrar les indústries als afores de la ciutat, de forma que el fum, les males olors i el soroll que suposa tota producció no molestessin la resta d’habitants. A aquesta mateixa zona es trobaven també uns forns que sorprenen per les seves grans dimensions (el seu diàmetre arriba en alguns casos als 7 metres) i que eren compartits per uns mestres terrissaires agrupats en cooperatives. Els magatzems es localitzaven igualment en aquesta part de la ciutat.

Fundada al segle VII aC per colons procedents de Mègara, Selinunt va ser una de les colònies gregues més pròsperes de Sicília gràcies al comerç, fins a la seva destrucció durant la primera guerra Púnica, el 250 aC.